Gracias a Internet las compras están evolucionando a pasos agigantados y muchos ya vaticinan el fin del comercio minorista y las tiendas físicas tal y como las conocemos hoy en día.

El comercio online ha irrumpido con fuerza en las vidas de casi todo el mundo. Directa o indirectamente, seguro que has comprado ya algún producto por internet para ti o para regalar a otra persona.

Comprar en una joyería online no tiene por qué ser inseguro

En el caso de productos más estandarizados, comprarlos online no supone molestia alguna, pero cuando se trata de productos muy personales, es más fácil que se generen dudas y recelos por parte del consumidor.

Las joyas, como todos aquellos objetos que ofrecen un valor añadido personal y subjetivo, siempre son más difíciles de vender online. Sin embargo, ya no hace falta ir a la tienda para encontrar esa sortija o gema que deseas para esa ocasión especial.

Más variedad

Una joyería online ofrece un abanico de artículos mucho más amplio que una tienda física, por tanto, aumentan las posibilidades de encontrar lo que buscas y de hacerlo más rápido.

Debes indagar y seleccionar

Lee opiniones de clientes y busca referencias online de la marca y la tienda. Averigua si los usuarios que ya han comprado ahí han quedado satisfechos con el producto y el servicio.

Una vez te hayas decidido por una página, te podemos dar varios consejos para que tu adquisición sea plenamente satisfactoria:

– El primero es analizar las fotografías de la pieza que te interesa detenidamente: no te conformes con una (mejor que haya varias) y deben estar disponibles en alta resolución o con opción de “zoom” para que puedas analizarlas con detenimiento.

– La descripción del producto debe ser amplia, detallada y con toda la información de la pieza. Ha de indicar aspectos como: los metales empleados, si lleva baño o no o los tipos de piedras incrustadas, si las tuviera. Evita los artículos con especificaciones pobres (o aquellas que, al leerlas, te suenan a texto estándar de copia y pega).

– Como cada mano, cuello y muñeca es diferente, también debe serlo la joya que vayas a lucir en esa parte del cuerpo. Presta atención a las medidas indicadas y tómate las tuyas antes de añadir nada al cesto. Un truco consiste en usar una joya que ya tengas para tener una referencia real de la pieza que estás viendo en la pantalla.

Seguridad

– Una vez tengas la pieza deseada, averigua si el pago está asegurado para confirmar que los datos bancarios o de tu tarjeta no pueden ser leídos por terceros.

– Es importante que la tienda ofrezca garantía sobre el producto comprado y que cubra posibles roturas o manchas.

– Para terminar, echa un vistazo a la atención al cliente que ofrece la tienda, formas de contacto que puedes utilizar (mejor el teléfono) y política de devolución. Una joya es un objeto muy personal y, a veces, contiene una carga simbólica y sentimental: si no quedas satisfecho con tu compra, deberías poder cambiar la pieza por otra o recibir el importe. Desconfía si no existen políticas de devolución o si las que tienen, son muy pobres.